Playa -Torr-

La Costa del Sol, célebre destino turístico en el Sur de España, se beneficia de una situación privilegiada y de un clima excepcional, con una temperatura media anual de 22º y sol radiante en todos los meses del año.

El aeropuerto internacional Pablo Ruiz Picasso, a cinco kilómetros de Torremolinos, conecta el litoral con más de cincuenta países a través de múltiples vuelos diarios. La estación de ferrocarril María Zambrano, en Málaga capital, comunica la costa con Madrid y otras capitales, a través de trenes de alta velocidad (AVE). Aeropuerto y ferrocarril enlazan con el centro de Torremolinos mediante un tren de cercanías. Modernas carreteras y el puerto de Málaga, donde atracan cada vez más cruceros, completan los medios de transporte a la costa malagueña. Tan cercana, a un tiempo, a ciudades patrimoniales como Ronda, Antequera, Granada, Córdoba, Sevilla.

Torremolinos, destino legendario del turismo internacional durante décadas, ha sabido añadir atractivos a su tradicional oferta de sol y playa. Y se ha ido adaptando a lo que el mercado turístico demandaba en cada momento. Desde aquel pequeño pueblo de pescadores y molineros que inspiró los versos de Luis Cernuda y la genialidad de Salvador Dalí. A la babel trepidante de los años sesenta de la que bebieron Juan Goytisolo, Jean Cocteau y Edgar Neville. O el Torremolinos del desarrollismo, del mito de “las suecas”, los altos inmuebles y las películas de Alfredo Landa.

Todas estas vivencias han ido marcando el carácter de la ciudad y sus habitantes. Torremolinos no solo oferta numerosos hoteles de todos los precios y categorías que lo hacen líder en pernoctaciones, el tradicional pescaíto del barrio marinero de la Carihuela, las modernas instalaciones deportivas, los encuentros en un palacio de congresos y exposiciones pionero. Torremolinos es una emoción, un estado de ánimo, un lugar donde todo el mundo se siente cómodo porque, desde hace generaciones, la ciudad ha sido amable, abierta y tolerante. Diferentes nacionalidades, razas y estilos de vida conviven aquí en armonía, porque siempre lo han hecho. Torremolinos ha sido un oasis de libertad y respeto incluso en tiempos de dictadura y represión.espeto sardinas

La calle San Miguel, por la que paseaba descalza Brigitte Bardot, sigue siendo la misma arteria comercial e incesantemente transitada. Es posible tomar una copa en el mítico hotel Pez Espada que alojó a Frank Sinatra y Ava Gardner, mientras suena un piano de cola. Asistir a un espectáculo flamenco en un tablao cuya tarima taconeó Lola Flores y vibró con la voz de Camarón. O recorrer los vestíbulos de esos inmensos edificios de apartamentos en los que el maestro Jess Franco rodaba sus películas de terror. Playas, hoteles, locales nocturnos, no es difícil imaginar por qué Torremolinos fue pionero en casi todo: los primeros topless, los primeros locales gays, el primer restaurante chino del país, el primer drugstore abierto 24 horas, el lugar donde surgieron tantos grupos que forman parte de la historia del pop español, la sede de la mítica revista literaria Litoral.

Hoy, al tiempo que nos reencontramos con el encanto pop de ese Torremolinos de siempre, también hallamos una ciudad completamente renovada: hoteles dotados del máximo confort, oferta gastronómica que aúna tradición y vanguardia, playas acondicionadas y locales de diversión. Actividades culturales y lúdicas que se suceden durante todo el año y que satisfacen todo tipo de gustos: festivales de música electrónica y de rock, romerías tradicionales como la de San Miguel y su feria, exposiciones de escultura o fotografía, premios literarios y pictóricos, encuentros gay-lésbicos, fiestas de las diferentes comunidades étnicas y religiosas de la ciudad, competiciones deportivas y mucha diversión. Sus visitantes pueden sumar, además, toda la actividad museística, cultural y lúdica de Málaga capital, a poco más de diez minutos de trayecto.

Torremolinos ha buscado durante años su identidad, sobrepasado en ocasiones por el éxito, exhausto en algunas etapas por haber dado tanto y a tantas personas. Hoy encara el futuro como una aventura nueva de la que quiere que tú, amigo o amiga visitante, formes parte. Y esa apuesta pasa por asumir todo su pasado, sin complejos, con sentido del humor, con esa alegría desbordante que siempre tuvo, construyendo una ciudad moderna que, sin embargo, mantenga su espíritu y su identidad. Y ese punto excéntrico que definió certeramente el escritor James Michener:

“Torremolinos es un refugio donde huir de la locura del mundo. Aunque resulta ser un refugio totalmente loco”.

Si aún no nos conoces, es hora de que tengas tu propia experiencia con Torremolinos. Te invitamos a visitarnos, a sumergirte en nuestra historia, disfrutar de nuestro presente y ayudarnos a construir el mañana. A formar parte de ese club de Hijos de Torremolinos repartidos por todo el mundo. Un grupo inmenso, sentimental y bullicioso en el que nadie sobra.

Te esperamos.

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